UNA VISITA GUIADA A LA CASA DE NARIÑO HIZO EL PRESIDENTE DUQUE AL PRIMER MINISTRO DE LOS PAÍSES BAJOS

Hacia las 11:00 de la mañana sonaron las trompetas del Batallón Guardia Presidencial, que anunciaban la llegada a la Plaza de Armas de la Casa de Nariño de un ilustre visitante: el Primer Ministro de los Países Bajos, Mark Rutte, quien iniciaba una visita oficial a Colombia.

El Primer Ministro, quien no pasa inadvertido por su elevada estatura, fue recibido con honores militares por el Presidente Iván Duque, que lo esperaba junto a los integrantes de su gabinete ministerial para revisar la agenda bilateral y fortalecer las relaciones comerciales de los dos países, algo que sucedió con la firma de seis convenios bilaterales, durante la estadía de Primer Ministro en la sede del Ejecutivo colombiano.

Pero no vino solo con su comitiva. Lo acompañó una delegación de 110 empresarios que buscan oportunidades de negocio en áreas que abarcan desde agricultura, logística de puertos y manejo de aguas, hasta la cultura de la bicicleta.

El Primer Ministro de los Países Bajos estuvo acompañado, también, por la Ministra de Agricultura, Naturaleza y Calidad Alimentaria, Carola Schouten; el Ministro de Salud y Deporte, Bruno Bruins; el Ministro de Desarrollo Económico de Curacao, Steven Martina, y la Ministra de Finanzas, Asuntos Económicos y Cultura de Aruba, Xiomara Ruiz-Maduro. Por parte de Colombia, sus respectivos pares los estaban esperando en la Casa de Nariño.

Visita guiada

Para sorpresa del ilustre visitante europeo, su estadía en la sede presidencial colombiana fue más allá de los habituales instantes protocolarios, pues fue el propio Presidente Duque quien, dejando de lado el protocolo, le enseñó al Primer Ministro las instalaciones de la Casa de Nariño y las obras de arte donadas por artistas colombianos que adornan los salones de la sede del Ejecutivo.

Una vez ingresaron a la Casa de Nariño, el Presidente Duque lo guio hacia el Salón Luis XV, para mostrarle las obras de arte que permanecen en dicho recinto.

Luego el ilustre visitante advirtió el inmenso cuadro La Monja, del artista colombiano Fernando Botero, y se detuvo un instante a admirarlo, en compañía del Presidente Duque.

Posteriormente, ingresaron al Salón Protocolario, donde se reunieron en privado. Al concluir el encuentro, y como parte de la tradición en una visita oficial, intercambiaron oficialmente regalos.

El Mandatario colombiano le obsequió una hamaca, un centro de mesa en plata con diseño de hojas de palma de cera (el árbol nacional) y un libro en inglés titulado: ‘Caminando Colombia’, que recoge fotografías de los más hermosos escenarios naturales del país.

A su turno, el Primer Ministro le regaló un plato de porcelana y una silla para armar, objetos típicos de Holanda.

Al salir de la primera reunión, que fue privada, el Jefe de Estado invitó al Primer Ministro a otro recorrido por la Casa de Nariño, que incluyó el despacho presidencial y la famosa capilla de la Casa de Nariño. El Mandatario le confió que frecuenta esta capilla y ora con mucha fe.

Más tarde, al finalizar el almuerzo ofrecido en honor del Primer Ministro, este le obsequió un libro sobre el gran pintor y grabador neerlandés Rembrandt.

 

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